Mamada rápida en la oficina de tía muy guarra

Estos compañeros de oficina llevan varios años trabajando juntos. Siempre habían tenido una atracción muy especial y morbosa. El pasado verano, durante una mañana muy calurosa, no pudieron resistir la tentación de tener sexo. La tía, sin dudarlo, se puso de rodillas y buscó el paquete de su compañero. Mamó y mamó su polla mientras era agarrada por el pelo. Él no pudo resistir más y se corrió en su húmeda boca. ¿Tenéis una compañera de trabajo así de guarrilla?

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